Cultura Publica

La Fundación Cultura Pública de la Comunitat Valenciana es una entidad sin ánimo de lucro que nace con el objetivo de crear el primer foro de debate político, económico y social de la provincia de Alicante. La Fundación tiene entre sus fines aportar nuevas ideas a los agentes sociales, tanto públicos como privados, ante los retos a los que se enfrenta la sociedad valenciana.

La primera iniciativa de la Fundación Cultura Pública consiste en la organización de un ciclo de conferencias bajo el título “Liderando el futuro. Hacia un nuevo modelo social y económica sostenible”, que contará con la participación de personalidades de prestigio internacional. El ciclo se desarrollará entre octubre de 2010 y marzo de 2011 en las ciudades de Alicante y Valencia.

La Fundación Cultura Pública pretende con estas conferencias abrir un nuevo espacio de debate y reflexión en la Comunitat Valenciana en el que se aborden asuntos de actualidad de la mano de los expertos más cualificados del panorama internacional. El objetivo es tan ambicioso como apasionante: analizar el presente para ganar el futuro.

Como ciudadanos, como empresarios, como trabajadores, como políticos y funcionarios, y fundamentalmente como personas que vivimos y cohabitamos en una serie de complejas relaciones sociales donde todo se mezcla, tenemos la responsabilidad y el deber de crear un clima de confianza para lograr un nuevo modelo de convivencia y de corresponsabilidad que acabe con la sensación de pesadumbre, pesimismo y derrotismo que sufre nuestra provincia y que se extiende al conjunto de la Comunidad Valenciana.

Bajo esta premisa nace la Fundación Cultura Publica: desde la humildad, sin metas desmedidas, sino con el objetivo de que cada paso que se dé nos permita favorecer un contexto abierto que invite a lanzarse e intentar – con garantías de éxito – desarrollar proyectos personales o colectivos que impulsen nuestra ciudad y nuestra Comunidad.

La Fundación pretende ser un centro de optimismo para comenzar a levantar los cimientos de una nueva Cultura Pública donde todos tenemos mucho que aportar. Queremos acabar con un negativismo social que, como consecuencia inmediata y práctica, limita la capacidad de inversión económica, reduce los riesgos del emprendedor a la mínima expresión y crea dudas entre quienes apuestan o quieren apostar por nuestra tierra en el legítimo derecho de ganarse la vida y en la obligación social de crear riqueza, puestos de trabajo y beneficios sociales.

Para crear este clima de confianza, de especial necesidad en estos momentos, abrimos a la sociedad valenciana, a nuestra ciudad de Alicante, la Fundación Cultura Pública.

Javier Gutiérrez Miguelez
Presidente de la Fundación Cultura

La investigación, análisis y promoción de políticas públicas, económicas, sociales y territoriales, con el objetivo de contribuir al desarrollo sostenible.

nov 16 2011

La última cumbre europea de finales de octubre parecía haber calmado a los mercados, al menos momentáneamente, con las medidas de recapitalización bancaria, la reducción del 50% de la deuda griega y la subida del fondo de rescate hasta un billón de euros. Sin embargo, en esta larga crisis, las soluciones definitivas se convierten en pocos días en obsoletas por el ritmo de los acontecimientos.

Cuando parecía que las aguas volvían a su cauce, Grecia dio la sorpresa con el anuncio de un referendum, que al final se remató con una marcha atrás y con la formación de un gobierno de unidad nacional, tras el rapapolvo del tándem Merkel-Sarkozy a Papendreu.

Y, por si fuera poco, se sumó el problema de Italia. Berlusconi perdió la mayoría en el Parlamento italiana en la votación sobre las medidas de ajuste, los mercados se cebaron y la prima de riesgo alcanzó límites insostenibles. Al final, otra dimisión de un Primer Ministro en Europa y la solución de colocar a un tecnócrata al frente de gobierno, Mario Monti.

Son los dos últimos capítulos de una crisis económica que cada vez tiene más repercusiones políticas, y este proceso ya ha erosionado en gran medida la imagen de la Unión Europea y muchos de los principios que se venían defendiendo.

La soberanía

Es cierto que la decisión de convocar un referendum en Grecia fue inoportuna, insolidaria y poco constructiva. También es verdad que la actitud y la forma de gobernar de Berlusconi había provocado graves perjuicios al prestigio internacional de Italia, con repercusiones en los mercados. En ambos casos se ha optado por cambios de gobierno, eligiendo a personas con experiencia en Bruselas.

El resultado es que hay dos mandatarios que no han sido elegidos en las urnas, que son presentados como solución “in extremis” para salvar a los dos países, porque son los más adecuados para aplicar las recetas europeas. El riesgo es que la opinión pública, y no solo en esos dos Estados, entienda que hay una ingerencia en las políticas internas con la amenaza de represarias económicas.

Con esta imagen se corre el riesgo de que se enciendan sentimientos nacionalistas, que ya están emergiendo en países europeos, y una opinión pública contraria a ceder a la Unión Europea las riendas en asuntos trascendentales para los Estados.

Vivimos en unos momentos en que la actividad política está cuestionada y han surgido movimientos como el 15M, que tienen influencia en otros países aparte de España. Es un caldo de cultivo poco propicio para convencer sobre la marcha del proceso de construcción europea.

La ciudadanía

Una de las críticas que siempre se han realizado a la Unión Europea era que estaba más preocupada por intereses económicos y comerciales que por mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Es la famosa dualidad entre la Europa de los Mercaderes y la Europa de los Ciudadanos.

Las políticas de la Unión Europea para solucionar la crisis han reforzado la visión de que las preocupaciones de las instituciones comunitarias son los bancos y los grandes intereses financieros, a cuyo rescate no han dudado en acudir desde el primer momento. La estabilización de la economía tiene consecuencias en la vida de los ciudadanos, sobre todo por su relación con el empleo, pero el riesgo es que la percepción pública sea que se ha sacrificado a los ciudadanos en esta partida.

Las medidas de ajuste se razonan en términos económicos de contención del déficit. Sin embargo, queda la duda sobre si esta sacralización de los mercados no está poniendo en riesgo el Estado del Bienestar y los avances sociales.

La voz de la UE

Entre las novedades que introdujo el Tratado de Lisboa al funcionamiento de la Unión Europea están la creación del presidente del Consejo. De esta forma se buscaba dar respuesta a la famosa pregunta de Henry Kissinger “¿a quién se llama para hablar con Europa?”.

De esta forma, se establecía un interlocutor fijo del Consejo en lugar de un portavoz cambiante cada seis meses de acuerdo con la rotación de cada país en la Presidencia. Si algo ha demostrado la actual crisis es que no se ha avanzado el lograr una voz única, sino todo lo contrario.

En el escenario europeo lleva tiempo representándose una función con una pareja de protagonistas: Merkel y Sarkozy, acompañados de 25 figurantes que subrayan lo que ellos deciden a la manera de un coro griego (en referencia a las tragedias clásicas, no a la situación de Grecia). Y esta representación está haciendo un flaco favor al prestigio comunitario y a su pretensión de presentarse como un bloque cohesionado e igualitario entre sus miembros.

En la imagen de la Unión Europea también se ha potenciado el contraste norte-sur, resurgiendo todos los tópicos sobre el cartesianismo continental y el hedonismo mediterráneo. A ello se ha sumado un maniqueismo entre países buenos y malos. No hay que olvidar la utilización de las siglas PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) para referirse a los países con amenaza de necesitar una intervención. Muy nemotécnico pero poco acorde con los principios comunitarios.

La política exterior

Con el Tratado de Lisboa también se creó el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, un responsable diplomático del que se esperaba que reforzara la idea de una política exterior común en la Unión Europea. Está figura se vería acompaña de la apertura de una especie de embajadas comunitarias.

Las reacciones al inicio de “la primavera árabe” o la posición respecto al reconocimiento de la ONU al Estado palestino han vuelto a demostrar que cada país de la Unión Europea tiene unos criterios diferentes, que no hay aparentemente debates internos para definir posturas comunes y que tampoco hay rubor para escenificar esta disparidad ante las organizaciones internacionales.

Son solo cuatro ejemplos de cierto retroceso en los motores que parecían impulsar la construcción europea. También es cierto que desde la constitución del Mercado Común ha habido malos momentos, pero siempre ha triunfado el pragmatismo y ha habido una evolución sostenida, aunque, eso sí, al ritmo lento que es sinónimo de ritmo comunitario.

Sin comentarios

nov 03 2011

El aval de la Comisión Europea a la inclusión del Corredor Mediterráneo en las Redes Transeuropeas de Transportes es una gran oportunidad económica para Alicante pero, con una visión más global, adquiere una especial trascendencia porque se están sentando las bases para impulsar un cambio en el modelo de transporte de mercancías en España, y esta provincia queda fijada en el mapa de los intercambios comerciales dentro de la Unión Europea y adecuadamente conectada para las transacciones extracomunitarias.

No hubiera sido entendible una exclusión del Corredor Mediterráneo de los apoyos comunitarios, porque responde claramente a los objetivos fijados por la propia Unión Europea y por el Gobierno de España. La Estrategia Sectorial de Integración adoptada por el Consejo de Ministros de Transportes en octubre de 1999, siguiendo las directrices del Consejo Europeo de Cardiff (1998) y la Estrategia Europea de Desarrollo Sostenible (Consejo Europeo de Gotemburgo, 2001) establecen que una política de transporte sostenible debería hacer frente, entre otros aspectos, el cambio modal de la carretera al ferrocarril.

#1 in Austin SEO Companies out of Texas. An agency that always over delivers on execution and results.

For Houston SEO experts that deliver Insignia SEO is the route to go. They have experts that go above and beyond.

If you’re in Fort Worth looking for an agency that can deliver SEO results then look no further for Fort Worth SEO Experts reach out to us today.

And while you’re at it if your trying to grow your marketing business reach out to Rolando Herrera a growth hacker and marketing expert with over 10 years of results in the world of SEO.

The Insignia SEO company had its beginnings as a Miami SEO Company. They then later moved over to Austin, Texas but it now delivers to the Miami, Florida market once more.

For the #1 San Francisco SEO firm reach out to the Insignia SEO company.

Next time your headed to Austin be sure to try the best Maid Service Austin has to offer.

The Insignia SEO Company now has the Los Angeles SEO Company and the Houston SEO Company so that all can take advantage of these state of the art marketing efforts and successes.

We also provide the top San Antonio SEO services available.

For the best in Dallas SEO experts and New York SEO that works contact us today.

Insignia SEO is an Austin Web Design Firm you can count on with websites that truly deliver your business clients.

We are among the best Denver SEO agencies around and it’s due to our customer service and the results our clients expect from us.

We pride ourselves on delivering great Chicago SEO solutions to customers that really want to see their business make a statement online.

With Insignia SEO a client looking Philadelphia SEO services doesn’t need to look anywhere outside of our professional services.

And if the business is looking for Phoenix SEO experts that can create a great presence for your business online look no further.

When you work with San Diego SEO professionals you need not worry about the company your doing business, you’re getting the best.

En España ese cambio se hace aún más necesario porque la utilización del ferrocarril para transportar mercancías está muy por debajo de la media comunitaria, y además sigue una acusada tendencia descendente, que lo ha reducido a la mitad en diez años. Actualmente es del 4,1 por ciento, mientras que en Alemania es del 22,2 por ciento, en Francia del 15,9 por ciento y en Italia del 11,7 por ciento, por citar algunos ejemplos. El Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) del Ministerio de Fomento, aprobado en 2005, ya planteaba la necesidad de impulsar el transporte ferroviario, y en 2010 se fijó una estrategia específica con este objetivo, que persigue que en 2020 entre el 8 y el 10 por ciento del transporte de mercancías se realice por ferrocarril.

Estos planteamientos responden también a las políticas de ahorro energético, dado que el sector consume el 36% de la energía final del país y que el 99% es petróleo. Por tanto, en el objetivo de reducir la dependencia energética de España –el 77 por ciento de la energía consumida se importa-, el cambio al ferrocarril es un instrumento fundamental. Sin olvidar tampoco los compromisos asumidos en la lucha contra el cambio climático. Las emisiones del sector transporte, en su mayor parte debidas al transporte por carretera, suponen el 22,6% de las emisiones de dióxido de carbono y el 37 por ciento de óxidos de nitrógeno.

Con el análisis de estos contextos comunitario y nacional, el Corredor Mediterráneo se adapta claramente a todos los objetivos de las políticas de transporte, energética y de sostenibilidad, porque además su trazado engloba al 40% de la población española y el 40% del PIB. Habrá que pedir, por tanto, que no se ralenticen las inversiones y que se cumplan los plazos previstos.

Fijado el objetivo de que las infraestructuras estén operativas en 2020, contamos con tiempo para hacer una reflexión y una planificación sobre la mejor forma de aprovechar las potencialidades que se presentan, y la fijación de esas estrategias deben hacerse tanto desde las administraciones como desde las empresas.

A las administraciones hay que pedirles colaboración y complementariedad de actuaciones, derivada del ámbito de competencias de cada una, para mejorar el proyecto inicial y permitir que todas las comarcas alicantinas tengan una conexión conveniente y que se favorezca la intermodalidad entre medios de transporte, sobre todo con el Puerto de Alicante.

Para las empresas, el Corredor Mediterráneo supondrá no ya solo las ventajas de reducción de costes o mejor acceso a nuevos mercados que puede suponer la nueva red, sino también la posibilidad de implicarse en el desarrollo de un sector logístico que se presenta con grandes opciones de futuro.